cabecera
Algunos de los poemas que contienen este libro.
Labios celestes

ATARDECER EN LA PLAYA DE RIANXO

La tarde era sombría
y una playa minúscula
como yo nunca habría imaginado
nos ponía de acuerdo en lo más básico:
el ruido de las olas guarda un bosque
y era verde el color del horizonte.

Yo me quedé dormido
porque a veces la vida te concede un deseo.

Tus muslos me aguantaban la cabeza
porque sabes sin la altura de mis sueños.

Entonces el invierno hizo un amago
y el bar se quedó sólo
como aquellos dos cuerpos en la orilla
que ya no eran los nuestros.

DIME ADIÓS A LA ORILLA DEL RÍO

Desde la otra orilla, justo enfrente
de nosotros,
la ciudad y sus luces
como un manto de niebla derretida.

A lo lejos el ruido de los barcos,
enormes cíclopes de vientre huero,
y una lluvia sutil y persistente
nos moja sin tocarnos.

Tal vez nunca volvamos
a la trinchera abierta de los sueños
ni a este invierno de frío apaciguado:
siempre tienen razón las despedidas.

El coche nos aleja
por carreteras bellas y escarpadas,
una música endulza los silencios,
las luces largas,
los abedules junto al río.

Si quieres obtener un ejemplar pincha aquí
volver atras
©Alejandro Pedregosa 2014
Todos los derechos reservados